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Efemérides 18 de Agosto – Gengis Kan

Gengis Kan
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El invencible general mongol que construyó el imperio más grande de la historia

Un día como hoy pero de 1227 se despedía Chiñguis Jagan, guerrero mongol que unificó a las tribus nómadas de esta etnia del norte de Asia, consolidó un territorio dominado por sus ejércitos desde el Pacífico hasta el centro de Europa y desde Siberia hasta la Mesopotamia, desarrolló las comunicaciones y el comercio global a través de la Ruta de la Seda y se transformó en un gran difusor de culturas y de nuevas tecnologías de la época.
Existen indicios de que nació en Dulun-Boldaq, cercana a la montaña de Burjan Jaldun, entre los ríos Onon y Kerulen, en la zona de influencia del lago Baikal. Hijo de Oelon-Eke (Madre Nube) y de Yesügei, jefe del clan Borjigin en la confederación nómada mongola Jamag. Tuvo tres hermanos, una hermana y dos hermanos del primer matrimonio de su madre.
Su nombre al nacer fue Temüyín (del mejor hierro o herrero). A sus nueve años, el padre lo condujo en una larga marcha a caballo tras lo cual arregló su matrimonio con la pequeña Börte, de la tribu Khongrad y lo entregó a la familia de su futura esposa. Temüyín vivió con esa familia hasta los doce años. Enterado que los tártaros, enemigos acérrimos de su padre, lo habían envenenado, retornó a su tribu y reclamó la jefatura que ostentaba su padre. Las tribus que se habían congregado bajo la dirección de su padre lo rechazaron y comenzaron a dispersarse. No quisieron ser conducidos por una mujer (su madre) ni por un adolescente.
Fue una etapa dura. La madre de Temüyín tomó las riendas ante el contexto de soledad e indigencia en que habían quedado. Recolectó raíces, frutos silvestres y mijo para alimentar a sus hijos, les enseñó a cazar y pescar, les inculcó la importancia del apoyo mutuo, les resaltó la debilidad en que vivían los clanes por la falta de unidad y la necesidad de construir alianzas fuertes para alcanzar cierta estabilidad. Enseñanzas de gran importancia para el futuro.
En 1177 Temüyín fue capturado por antiguos aliados de su padre, los Tayichi’ud. Fue amordazado con un yugo de madera en el cuello y vendado por las muñecas para ser vendido como esclavo. No obstante, logró escapar de la yurta en la que estaba preso y retornó al campamento de su clan. El boca a boca de la hazaña se expandió y jóvenes de diversos clanes se unieron a él. Crecía la reputación de Temüyín. Tras cartón, los merkitas secuestraron a su mujer, Börte. Pidió ayuda a los keraitos y su jefe, Toghrul, puso a su disposición miles de tropas; la expedición punitoria tuvo éxito, derrotó a sus enemigos y liberó a su esposa.
Fue el momento de enfrentar a sus antiguos secuestradores, cuyo jefe era Tartugai. Hacia 1188 reunió un ejército de 13.000 y enfrentó a 30.000 tropas enemigas a quienes derrotó con destreza. Volvió a los territorios ancestrales cerca del río Onon, las tribus que habían desertado comenzaron a retornar y fue reconocido como jefe legítimo. Su influencia se extendía y se conformaba un estado mayor leal, experimentado y con audacia en el campo de batalla. A finales de ese siglo, los chinos ofrecieron a Togril, jefe de los clanes keraitas, una alianza para derrotar a los tártaros. La campaña conjunta significó la derrota total de los tártaros y la redistribución del territorio.
En 1196 fue nombrado Gran Kan (rey de los mongoles). Fortaleció su clan, formó un ejército sólido y generó un sistema de informaciones para saber lo que acontecía en las tribus que iban dominando. Al poco tiempo, Togril y Temüyín, se enfrentaron por cuestiones tribales. La derrota de Togril significó el corrimiento de los clanes bajo la dirección del ganador. Los naimanos fueron el siguiente pueblo a derrotar. El poder de Temüyín se consolidaba.
En 1206, Año de la Pantera, se celebró un kurultái (consejo político y militar de los ancianos jefes mongoles y de kanes), se fijó que todas tribus confederadas fueran denominadas mongoles, se aprobó la Yassa (ley general mongola) y Temüyín fue designado Emperador de emperadores. Nacía Gengis Khan. En la coronación estuvieron su esposa y sus cuatro hijos.
Adoptó un severo régimen de disciplina para todos los clanes de la estepa mongola. Aplicó la ley mongola, base angular de las instituciones civiles y militares, inauguró la idea de nación, desarrolló la industria alimenticia y bélica, impuso la movilización de los hombres entre los 15 y los 70 años, incorporó a las mujeres al mundo del trabajo, prohibió su secuestro que era una práctica común en la comunidad mongola y les concedió derechos como el de propiedad y herencia, desconocidos en esta cultura y otras vecinas. Ordenó la liberación de los esclavos mongoles y la creación de escuelas de medicinas con sabios chinos y, luego, persas.
Dominó a lo uigures, que lo convencieron de contar con una administración e ingresos regulares y de luchar contra los tangut para acceder a los pastos chinos y cobrar impuestos al comercio. Incursionó, entonces, en Xia Occidental, China y derrotó a los tanguts. Luego dominó a los kirguizes y oirates. Incorporó a los kidán, una tribu sometida por los chinos del norte que aportaron amplios conocimientos de logística e ingeniería militar. Manchuria ya era mongol.
Era un ejército invencible que se basaba en varios factores. Jinetes todoterreno, indoblegables caballos tártaros, pastores nómadas transformados en guerreros formidables, selección de hombres que ocuparan puestos de responsabilidad por sus cualidades personales y no por su pertenencia social. Vestimenta adecuada y versátil: portaban una coraza de cuero endurecido y barnizado y dos arcos, uno para disparar desde el caballo y otro para combatir a corta distancia; llevaban una bolsa de cuero con cuerdas de repuesto para los arcos y cera y aguja para reparaciones de urgencia y una ración de cuajada seca, cuerdas de repuesto para los arcos y cera y aguja para las reparaciones de urgencia.
Y una táctica militar de precisión. Tropas dispuestas en diferentes órdenes: las de choque, armadas con sables, lanzas y mazas. Detrás, los arqueros montados que avanzaban al galope en los espacios vacíos del campo de batalla y que -en cercanías del enemigo- desmontaban, empuñaban los arcos más pesados y soltaban los dardos con punta de acero. Por último, las temidas tropas de asalto que desplegaban ferocidad y alto poder de destrucción. Otras aristas fueron la incorporación de los comisarios de logística y una eficaz red de comunicación postal a caballo, la capacidad de adaptación ante situaciones inesperadas, especialmente, en la guerra de asedio, el castigo colectivo ante actos de indisciplina, la imposibilidad de robar luego de las batallas, un cuerpo de inteligencia (formado muchas veces por mercaderes musulmanes) y su premeditada e incesante política del terror antes y después de las batallas.
En 1211 Gengis Kan reunió a todas sus tropas para definir la estrategia futura. Al este estaba China, al oeste las naciones islámicas (imperio jaurezmio) y más al oeste Rusia y Europa central. Definió comenzar por China. Cruzó el desierto de Gobi, atravesó la muralla China y derrotó a la dinastía Jin. En 1215 tomó y saqueó Zhongdu (la actual Beijing). Último acto de esta etapa. Retornó a su territorio para sofocar algunas rebeliones internas y se dirigió al oeste con 100.000 hombres al territorio dominado por el shá Ala ad-Din Muhammad. Se dividió en tres ejércitos y conquistó Tashkent, Bujará, Samarcanda y, finalmente, Urgench.
Ordenó a sus generales Subutai y Jebe extender los dominios. Conquistaron los territorios de los actuales Azerbaiyán, Irán y Afganistán, tomaron Nishapur y se dirigieron al Cáucaso. Atravesaron el rio Dniéper, bordearon el mar de Azov, derrotaron a los georgianos, alanos, rusos, kanglis y búlgaros del Volga, destruyeron Kiev y vencieron a los “caballeros teutónicos”.
Mientras sus ejércitos sometían a Corea, Gengis Kan retornó a China a enfrentar a los tanguts que habían incumplido un pacto acordado. Tomó varias ciudades y en una de las batallas cayó debajo de su caballo lo que le produjo una hemorragia intestinal. Exigió mantener el secreto. Cuando el rey Li-Yan se presentó para anunciar su rendición, Gengis Kan había fallecido.
Esposo de 36 mujeres y padre de incontables hijos/as, carismático, guerrero temible, salvaje, flexible para incorporar conocimientos, estratega talentoso, severo con la indisciplina.
General de generales en la historia de la humanidad.
Salú!

Ruben Ruiz
Secretario General 


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