El viernes pasado venció la última prórroga de la conciliación obligatoria impuesta por el Ministerio de Trabajo de Santa Fe. La negativa empresaria a entablar un diálogo con sus trabajadores para resolver el conflicto, el incumplimiento de SAPEM respecto a las obligaciones devenidas de la conciliación obligatoria y la falta de apego a las normas mínimas que rigen las relaciones laborales fueron las características del comportamiento empresario en este período que debía utilizarse para acordar soluciones y reiniciar las tareas con normalidad.

La APJ GAS y los trabajadores del gas natural en SAPEM comunicamos que el conflicto se profundizará a partir de este lunes. Comenzará una campaña de visibilización pública en la ciudad, comunicaremos al Ministerio de Trabajo de Santa Fe las medidas a adoptar e iremos revelando a la ciudadanía los problemas de seguridad en el servicio público para que toda la comunidad sepa que la reincorporación de los compañeros injustamente despedidos está directamente relacionada con la prestación segura y de calidad del servicio.
En otro orden, acumularemos todas las pruebas necesarias para evaluar el inicio de acciones judiciales pertinentes, paso que la APJ GAS y los trabajadores despedidos no pretendemos apresurar dado que un fallo condenatorio implicaría un gasto innecesario que pagarán todos los habitantes de Casilda, sean o no usuarios de gas natural.

En sintonía con la gravedad de la situación, el Concejo Deliberante de Casilda solicitó el esclarecimiento público de la actuación de la Intendencia en el conflicto dado que las respuestas enviadas a último momento por la misma son confusas y no permiten dilucidar el origen del diferendo ni sus posibles consecuencias para los trabajadores y usuarios.
El conflicto en SAPEM continúa agravado. Los trabajadores cumplimos con todos los pasos exigidos por las normas vigentes y exigidos por la autoridad de aplicación. La empresa no.
Por último, es necesario destacar la errática actuación del Intendente de Casilda. En un primer tramo dijo desconocer la situación. Luego comunicó a los trabajadores y a la APJ GAS que el conflicto se resolvería con su intervención para que las reincorporaciones fueran posibles (inclusive se comprometió en un programa de televisión local a que eso ocurriría). Más tarde y en forma inesperada atacó a los trabajadores en conflicto en un medio de comunicación en un acto de discriminación inaudito. A continuación presionó a los trabajadores para que abandonaran su derecho a ser representados por un sindicato de la industria del gas natural y volvieran a la situación anterior,

contrariando la legislación vigente que consagra la libertad de afiliación sindical y de autonomía de sus actos colectivos. Finalmente, evita cumplir su papel de titular de las acciones mayoritarias de la SAPEM y actuar en una solución efectiva.
La APJ GAS y los trabajadores despedidos reiteramos nuestra vocación de diálogo pero insistimos en que las partes deben cumplir requisitos mínimos de respeto y voluntad negociadora. El servicio público lo necesita y la mayoría de los casildenses lo solicitan. El sentido común también.
APJ GAS




























