El eslavo de las estrellas
Un día como hoy pero de 1849 nacía Pavol Országh, conocido popularmente como Hviezdoslav (el que celebra las estrellas, en eslovaco), poeta, lingüista, dramaturgo, traductor, político, abogado y jurista eslovaco que fue uno de los pioneros de la cultura eslovaca, especialmente la literatura, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX y quien proporcionó al verso eslovaco una métrica particular y la dotó de un orden formal.
Nació en el pueblo de Vyšný Kubín, región de Orava, norte de Eslovaquia. Tercer hijo de la pareja formada por Terezia Medzihradská y Mikuláš Országh-Vyšňanovie, agricultor y curtidor. Cursó sus estudios primarios en varias escuelas de su ciudad natal y de las localidades vecinas de Jasenová y Leštiny. Su preparación para ingresar a una institución secundaria fue dirigida por el profesor Adolf Medzihradský quien lo perfeccionó en el eslovaco y le enseñó húngaro.
Recordemos que en esa época reinaba el Imperio Austrohúngaro que ocupaba la totalidad de Austria, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y parte de Chequia, Rumania, Polonia, Ucrania, la región de Trentino-Alto Adigio y Trieste en Italia y, luego, Bosnia y Herzegovina.
La salud de Pavol era débil y no aguantó el trabajo en el campo. Fue enviado por su familia a la casa de su tío Jan que también tenía una granja y luego a la de otro tío también llamado Pavol, maestro de sastrería que habitaba en territorio húngaro. Efectivamente, ingresó en un instituto de la ciudad magyar de Miškovec. Allí se perfeccionó en el idioma húngaro, conoció la obra de sus poetas. Durante de las vacaciones no regresaba a su casa. Se quedaba estudiando a los poetas húngaros y continuaba la lectura de los escritores alemanes Johann Geothe y Friedrich Schiller y del inglés William Shakespeare con la gran ayuda de la biblioteca de su tío. En 1865 su tío falleció, retornó a su ciudad natal y terminó el bachillerato en el liceo evangélico de la vecina localidad de Kežmarok. Sus primeros poemas los escribió en húngaro y alemán.
En 1870 se trasladó a la ciudad eslovaca de Prešov donde ingresó en la Academia de Derecho. Finalmente, en 1875 se recibió de abogado en Budapest. Ejerció la profesión en las localidades eslovacas de Martin, Senica y Námestovo. En esos años abandonó la escritura magyar y se sumergió en la literatura eslovaca. Junto a Koloman Banshell publicaron el almanaque Napred (Adelante en eslovaco) que significó un quiebre en la literatura vernácula, su ingreso a la causa eslovaca y la crítica inflexible de los escribas de la generación anterior. A tal punto que fue impedido de publicar sus obras en “Eslovaquia Orol”, la más importante revista mensual de literatura de su país. No obstante, pudo escribir en la revista “Slovenské pohľady”.
En 1876 se instaló en Dolný Kubín, donde fue alcalde y conoció a Ilona Nováková, hija de la máxima autoridad evangélica local. No tuvieron hijos pero tras la muerte de los padres y del mano de Pavol decidieron adoptar a sus tres sobrinos huérfanos: Mikuláš, Jaroslav y Sidónia.
Afianzó su conexión con poetas eslovacos, estudió en profundidad la obra del poeta Andrej Sládkovič y perfeccionó su escritura. Se aquerenció en la lírica y la épica histórica y en sus versos mixturó la influencia académica con expresiones populares. También incursionó en la épica bíblica. A partir de 1900 rumbeó hacia la balada y los temas amorosos y profundizó su veta épica en la que intentó unir las cuestiones íntimas o familiares con la dinámica de los acontecimientos nacionales e internacionales de esa época convulsionada en Europa y reflejar su impacto en las relaciones sociales imperantes.
Fueron años de mucho trabajo. Su producción lírica fue profusa: Sonety, Letorosty I, II y III, Žalmy a hymny, Prechádzky jarom, Prechádzky letom y Krvavé sonety (Sonetos sangrientos) que escribió entre 1914 y 1918 durante la Primera Gurra Mundial en los que condena la guerra y denuncia la decadencia moral y social. En el campo de la épica destacaron Agar, Bútora y Cútora, La esposa del guardabosque, Pastos nocturnos, Ejo Vlkolinský, Gábor Vlkolinský. Su lado bíblico lo expuso en sus obras Ráchel, Navidad, Kain, Los sueños de Salomón y la tragedia Herodes y Herodias.
Su poesía fue clave en la confirmación de una identidad nacional desde la cotidianeidad, el contexto cercano y los paisajes de Eslovaquia: Mañanas poéticas de Jozef Zbranský, Ilona, cabellos rubios, Chimenea y fuego, Flujo negro, Molino en los montes Tatra, En patrulla, Mediodía, En la cosecha, Almuerzo y cena. Su vínculo con el universo y su infinitud estuvo marcado por su fascinación por las estrellas y los cielos nocturnos que intercaló en numerosos versos de su obra poética.
No rehuyó a la participación política en esos años convulsos. Fue parte de las manifestaciones contra la monarquía austro-húngara de 1918 que derivaron en la independencia, impulsó la unidad entre checos y eslovacos y fue elegido para integrar la Asamblea Nacional Revolucionaria, órgano legislativo provisional establecido en 1918 con el nacimiento de Checoslovaquia y actuó hasta la adopción de la constitución de 1920 que dio sustento político y jurídico a la nueva república creada por la unión de Bohemia, Moravia y Eslovaquia.
En 1919 fue elegido como presidente honorario de Matica slovenská, institución pública eslovaca con entidad jurídica que funciona como centro científico y cultural nacional cuyo objetivo es proteger los derechos nacionales, la identidad y el desarrollo de la cultura y la nación eslovacas. Su sede se encuentra en la ciudad de Martin, centro de la cultura nacional de los eslovacos, donde fue fundada en 1863 y restablecida en 1919 luego de liberarse de la ocupación del imperio austro- húngaro. En la actualidad, ha establecido sus propios centros de información y actividades culturales para las comunidades eslovacas en el extranjero y mantiene y desarrolla una cooperación especial con las maticas de las naciones eslavas.
Pavol Országh Hviezdoslav también tuvo una intensa labor como traductor de diversos autores europeos. Tradujo los poemas de los húngaros Sándor Petőfi, Imre Madách y János Arany, los alemanes Johann Wolfgang Goethe y Friedrich Schiller, los rusos Alexander Puškin y Michail Lermontov, los polacos Adam Mickiewicz y Juliusz Slowacki y las obras de teatro del inglés William Shakespeare, entre otros.
Fue un cultor del transrealismo donde conviven la definición de los fenómenos universales y los más pequeños, la filosofía más enrevesada y los pensamientos más sencillos, los conceptos más abstractos y la descripción de los instrumentos de trabajo más elementales, la desesperación y la esperanza, el silencio sumiso y la rebelión.
Solamente con dos condiciones: la precisión en la escritura y el habla y el equilibrio del verso.
En la primavera de 1921 detuvo su pluma precisa y su impronta eslovaca en Dolný Kubín, la ciudad que lo albergó sus últimos años.
Salú Pavol Országh Hviezdoslav!
Ruben Ruiz
Secretario General



























