Símbolo del movimiento moderno brasileño y la vivienda social
Un día como hoy pero de 1903 nacía Carmen Velasco Portinho, ingeniera, urbanista y militante feminista brasileña, primera mujer que se graduó como urbanista en Brasil y la tercera como ingeniera civil, promotora del cambio en la arquitectura y las artes en Rio de Janeiro y pionera de la lucha por los derechos de las mujeres en su país.
Nació en Corumbá, actual estado de Mato Grosso del Sur. Primogénita de nueve hijos/as de la pareja formada por la boliviana María Velasco y el gaúcho Francisco Sertório Portinho. A los ocho años se mudó con su familia a Rio de Janeiro donde su padre desempeño el cargo de Superintendente de Limpieza Pública de la ciudad.
Cursó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón de Jesús y en 1920 ingresó a la Escuela Politécnica de la antigua Universidad de Brasil (actualmente Universidad Federal de Río de Janeiro) donde se graduó cuatro años después como ingeniera geógrafa. Al mismo tiempo desarrollaba una militancia feminista pública. Desde 1919 colaboró con el movimiento sufragista brasileño. Viajaba en precarias avionetas repartiendo volantes y realizaba reuniones llamando a las mujeres a unirse a la lucha por sus derechos. En 1922 cofundó junto a Bertha Lutz, Stela Guerra Duval y Maria Amália Bastos la Federación Brasileña por el Progreso Femenino que luchaba por la igualdad de derechos entre géneros, el acceso de las mujeres a la educación y al mercado laboral y contribuyó eficazmente a la conquista del voto femenino.
En 1925 comenzó a dictar clases de Matemáticas en el Colegio pupilo de varones Pedro II de Rio de Janeiro lo que produjo un escándalo en la sociedad carioca. El ministro de Justicia intentó bloquear el nombramiento pero no tuvo éxito. Hasta ahí eran ámbitos solo masculinos.
En 1926 se graduó como ingeniera civil, otro ámbito colonizado por los hombres. Al año siguiente fue designada ingeniera adjunta en la Dirección de Obras Públicas y Vialidad del Ayuntamiento del Distrito Federal (Rio de Janeiro, en ese momento capital de Brasil). Su primera tarea se desarrolló en el ámbito del Departamento de Transporte y Obras Públicas: inspeccionar un pararrayos instalado en la azotea del antiguo edificio del ayuntamiento. Sus compañeros varones creían que no podría lograrlo. Pero ella tenía formación de montañismo -adquirida en su época de estudiante- y completó el trabajo ante el asombro de sus colegas.
Otro de los problemas a superar era el de los ascensos que, en general se otorgaban por “recomendación” y no por capacidad. Tuvo un primer encontronazo con el presidente del departamento donde trabajaba, Washington Luiz, en una audiencia pública donde se discutían quejas de empleados y ciudadanos. Tuvo razón y fue ascendida.
Su primera obra a cargo fue la escuela “Ricardo de Albuquerque” en el barrio carioca del mismo nombre. En 1939 recibió el título de posgrado como urbanista en la Universidad Federal del Distrito Federal con una tesis futurista: Anteproyecto para la futura capital de Brasil en el Planalto Central, antecedente directo del Plan Piloto de Brasilia proyectado por Lúcio Costa.
Al mismo tiempo, en 1930 cofundó en su casa la “Unión Universitaria Femenina” junto a Bertha Lutz, Maria Esther Ramalho, Natércia da Silveira, Sylvia Vaccani, Luíza y Amélia Spienza, entre otras, para luchar por el reconocimiento profesional de las mujeres. Fue su primera presidenta. Ese año se casó con el médico Gualter Adolpho Lutz, de quien se separó pocos años después.
En esos años el movimiento feminista tuvo mucho dinamismo y uno de sus objetivos fue la conquista del voto femenino. El presidente Getulio Vargas formó una comisión para estudiar cambios electorales. La presión de las mujeres fue in crescendo. Se sucedieron las reuniones pero el jurista que fungía como presidente de la comisión pretendía que el voto femenino se restringiera a las mujeres que hubieran ingresado a la universidad. Carmen Portinho se entrevistó con el presidente Vargas y le comunicó la firme oposición de las organizaciones feministas a cualquier restricción del voto. Finalmente, el presidente firmó el decreto 21.076 que aprobaba el primer código electoral brasileño, adoptaba el voto directo, obligatorio y secreto e instituía el sufragio femenino y que fue ratificado por la Constitución de 1934.
En 1935 fue una de las firmantes el acta fundacional de la Sociedad de Arquitectos e Ingenieros de Río de Janeiro y en 1937 fue una de las cofundadoras y primera presidente de la Asociación Brasileña de Ingenieras y Arquitectas. En 1944 Carmen Portinho recibió una beca del British Council para realizar prácticas en comisiones de reconstrucción y remodelación de ciudades inglesas destruidas por la guerra y trabajar en dichas reconstrucciones. Esa práctica en obra consolidó su formación como urbanista. De vuelta le propuso al alcalde de Río de Janeiro crear un Departamento de Vivienda Pública para enfrentar la escasez de viviendas accesibles.
En 1947 se creó, dentro de la prefectura carioca, el Departamento de Vivienda Popular y Portinho fue designada su directora. Estableció una sociedad profesional con el arquitecto Affonso Reidy, quien sería su compañero de trabajo y se convertiría en su segundo esposo. Juntos acometieron la ejecución del enorme Conjunto Habitacional Prefeito Mendes de Morais, popularmente conocido como “Pedregulho”, en el barrio carioca de São Cristóvão. Ella fue la ingeniera civil del proyecto y la construcción. Él se encargó del diseño arquitectónico.
Hito de la arquitectura moderna pensado para que la habitaran trabajadores públicos. Edificio principal ondulado de seis pisos, construido sobre pilotes, que se mimetiza con el paisaje, con “quiebrasoles” (reducen el calor en verano y permite la entrada de luz natural durante el invierno o en horas de baja intensidad), formado por 272 apartamentos simples y dúplex, con lavanderías colectivas automatizadas, escuela, centro de salud y locales comerciales, con separación entre la circulación de automóviles y peatones para proteger principalmente a los niños/as. Además, colaboraron en forma gratuita artistas plásticos como Roberto Burle Marx, Anísio Medeiros y Cândido Portinari que diseñaron paneles de azulejos para los patios y jardines del conjunto habitacional y para la escuela.
Vivienda digna, funcionalidad, bienestar social, simbiosis con el entorno y arte.
En 1951 asumió la dirección ejecutiva adjunta del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro (MAM) desde donde impulsó espacios inéditos para el vanguardismo artístico y arquitectónico. En 1954 se inició el proyecto del nuevo emplazamiento del Museo en el aterro do Flamengo con diseño a cargo de su esposo. Carmen Portinho dirigió las obras que comenzaron en 1958 y finalizaron en 1967. Estuvo al frente de 450 obreros de la construcción y debió sortear problemas constructivos, burocráticos y financieros que hicieron dudar de su finalización.
Catorce pórticos transversales de hormigón armado que sostienen el cuerpo principal y vigas superiores que permiten una planta baja libre de columnas, uso prioritario de vidrio y aluminio, conexión edilicia con el entorno de la Bahía de Guanabara. Racionalismo y geometría artística.
En 1967 el gobernador Negrão de Lima la designó directora de la primera escuela de diseño industrial de América Latina: la Escuela Superior de Diseño Industrial (ESDI) que presidió durante 20 años y que en la actualidad integra la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ).
No rehusó a su militancia feminista y en marzo de 1987 integró la comisión que entregó la Carta de las mujeres al presidente de la Asamblea Constituyente, Ulysses Guimarães, en la que se incluían ampliaciones de derechos para las mujeres ante la discusión de una nueva Constitución.
Falleció en el invierno de 2001. Tanía 98 años y trabajó hasta sus últimos días.
Salú Carmen Portinho!
Ruben Ruiz
Secretario General



























