img_home_19
previous arrow
next arrow
Shadow

Una novedad desagradable que explica un poco más la falta de gas natural y los dichos del vocero presidencial.

img sitio 6 7 26
Compartir

La APJ GAS pretende poner sobre la mesa diferentes aspectos que explican la falta de gas natural en Argentina e interpretar con mayor precisión la frase “…ahora que aumenta el gas tendrán que abrigarse” expresada por el vocero presidencial cuando miles de ciudadanos/as no pueden calefaccionarse razonablemente en momentos en que el frío intenso aparece con toda crudeza y la crisis social crece.

Ya advertimos que la falta de política pública en materia de gas natural y la ausencia de nuevos gasoductos para transportar el gas producido en los pozos de Argentina son factores decisivos. Ahora se agrega un elemento normativo que afectó el consumó industrial inclusive antes de la ola de frío a pesar de la mayor producción de gas.

El gobierno decidió apartar a Enarsa (estatal) como proveedor de última instancia cuando las distribuidoras de gas natural tienen algún problema para satisfacer la demanda y eso también impactó en el faltante del fluido para las empresas de producción nacional y otros usuarios. Cómo lo hizo…?

Reflotó un viejo mecanismo existente para establecer un nuevo mix de transporte de gas natural, cuyos efectos habían sido amortiguados en épocas de políticas públicas activas a favor de quienes producen bienes y de quienes consumen gas. Efectivamente, reapareció la figura del “contrato de transporte en firme con ventana”, utilizado en la modalidad P3 (consumos mayores a 1000m3 y hasta 9000m3 comprados mayoritariamente por industrias y pymes). Mediante la resolución 66/26 permite a las distribuidoras de gas natural utilizar esa variante contractual y redefinir el uso de los volúmenes comprados por ellas a los productores de gas.

Entonces, ahora quienes contrataron en firme (más caro) pueden gozar de esa situación permanente durante 300 días al año pero pueden sufrir cortes los otros 65 días en forma aleatoria. En general son usuarios que utilizan mucho gas natural y actúan como “buffers” (almacenamientos provisorios o reservas que permiten compensar fluctuaciones en la red). Cuando hace mucho frío las distribuidoras utilizan parte de ese gas que aún las industrias no usaron para dárselo a otros usuarios. Pero el gobierno compró tarde y más caro el GNL de los barcos para cubrir faltantes y las industrias comunicaron que no comprarían ese gas a un precio que quintuplica el producido en Argentina. Por lo tanto, cuando las industrias necesitan el gas no logran abastecerse en tiempo y forma.

Anteriormente, si las distribuidoras o comercializadoras habían vendido más gas que el contratado, se quedaban “cortas” o tenían problemas ante la demanda eran auxiliados por Enarsa que les proveía el fluido faltante y lo cobraba con posterioridad. Ahora no. Ese actor del sistema fue suplantado por los privados (especialmente Trafigura) que ganaron los contratos de los barcos de GNL y pretenden vender el gas a un precio desmesurado. Las industrias se niegan a pagar ese precio y las distribuidoras utilizan los “contratos de transporte en firme con ventana” en detrimento de las industrias para satisfacer a otros usuarios. Así se pretende ocultar el desaguisado de haber retirado la función amortiguadora de Enarsa y confiar en el “dios mercado” en el mundo del gas natural.

Ahora se comprende un poco más la frase del vocero presidencial. Ocultan una política equivocada en materia energética y mandan a nueve millones de usuarios a “abrigarse”. Todo sea por el superávit. No importa la gente…

COMISIÓN DIRECTIVA APJ GAS

Descargar Nota


Compartir
Volver arriba